La bomba de aceite y sus cuidados

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La bomba de aceite es un elemento esencial para garantizar una presión adecuada en el circuito de engrase del motor.

Todo motor necesita lubricación para asegurar un correcto funcionamiento y alargar su vida útil. La bomba de aceite es, por tanto, la encargada de poner en circulación ese aceite y hacer que en todo el circuito del motor se mantenga una presión y un caudal adecuados, de acuerdo a las características del motor en sí.

Habitualmente se dice que la bomba de aceite en un coche es como el corazón en un cuerpo humano, ya que este elemento es el encargado de succionar el aceite del cárter e impulsarlo a través del filtro y las galerías de aceite hacia los cojinetes del cigüeñal y del árbol de levas. De este modo se evitarán los rozamientos indeseados que afectarían a las principales partes del motor.

Por lo general, todo motor necesita una presión de trabajo y un flujo de lubricación constante que dependerá del tipo de motor ante el que nos encontremos o de su fabricante.

Normalmente las bombas de aceite están formadas por cuatro elementos diferenciados que son: el cuerpo principal, la tapa o aspirador, dos engranajes (uno conductor y otro libre) o con ensamble de rotor y estator (uno interior y otro exterior) y una válvula que facilitará el aliviado del aceite y que suele encontrarse en el interior de la misma bomba de aceite o en el bloque de motor.

¿Qué elementos forman parte de la bomba de aceite y cuál es su función?

Es importante añadir que a mayor presión en un motor, más elevada será la temperatura a la que se encontrará el aceite. Este hecho hace que en motores que trabajan a mayores revoluciones sea necesario incorporar un radiador en el circuito de aceite, de forma que la temperatura de trabajo se mantenga constante y no afecte al rendimiento.

Así, las averías más comunes de la bomba de aceite suelen estar relacionadas con la falta de presión, con la existencia de partículas extrañas en el circuito de engranaje, con el deterioro del filtro de aceite o también, tras una reparación, con deficiencias en la instalación de este elemento. A continuación, trataremos estos motivos en profundidad.

¿Cómo saber si la bomba de aceite de un coche tiene problemas de presión?

Un motor puede tener problemas de presión de aceite por diversos motivos entre los que se encuentran la fuga o la entrada de aire en el circuito de engranaje, el exceso de aceite en el cárter, holguras producidas por el desgaste en los componentes del motor, pérdidas de aceite por un mal ensamblado o por el mal funcionamiento de la válvula de alivio.

Para identificar si la posible avería de la bomba de aceite reside en un problema de presión tendremos que:

Asegurarse de que el cárter se encuentra en buen estado. Para ello comprobaremos el nivel de aceite y verificaremos que tanto la varilla de medición como el propio aceite, sean los adecuados.

Comprobar que el motor está accionando la bomba y que sus indicadores funcionen adecuadamente. Para ello verificaremos manualmente la presión del bloque motor.

Verificar la colocación y las funciones de la bomba. Para realizar esta comprobación nos fijaremos en si el eje de la bomba o si el intermedio entre el eje y el distribuidor, se encuentran en buen estado. También tendremos que mirar si la colocación de la bomba es la adecuada y si cuenta con todos sus tornillos bien ensamblados. Finalmente comprobaremos si en las superficies de montaje existen restos de aceite.

Retirar el cárter y asegurarnos de que no existan partículas metálicas en el módulo de aspiración de la bomba.

¿Cómo comprobar si hay partículas extrañas en el circuito de engranaje que afecten a la bomba de aceite?

Es posible que el circuito de engranaje se obstruya y con ello se de lugar a un fallo en la bomba de aceite. A menudo la obstrucción es debida a la presencia de partículas extrañas que impiden que el aceite circule adecuadamente y llegue a todos y cada uno de los elementos del motor.

La presencia de partículas extrañas se debe generalmente al desgaste de otros elementos y se produce por distintos motivos entre los que podemos encontrar:

  • El deterioro de los retenes de la válvula: los retenes se vuelven frágiles con el desgaste y se quiebran, pudiendo llegar a caer en el circuito de lubricación.
  • El desgaste de los engranes de distribución de nylon: sucede exactamente lo mismo que con los retenes de la válvula.
  • Botadores deteriorados: cuando las válvulas entran en contacto con un botador que está deteriorado, pueden desprenderse los clips que lo sujetan o incluso una parte de este elemento. También puede ser debido a que cuando se ha realizado el cambio de un botador, se hayan soltado los clips que sujetaban el antiguo y hayan caído al bloque motor o a la cabeza del cilindro.
  •  Sellador de juntas en mal estado: algunos coches llevan la bomba de aceite fijada al motor a través de juntas que utilizan un sellador especial de silicona para ensamblar las partes. Si la silicona del sellador obstruye la entrada o la salida del aceite provocará también problemas de presión.
  • Filtro de aceite desgastado: cuando el filtro de aceite está desgastado pueden ingresar al circuito de lubricación sedimentos, pedazos de carbón, suciedad, material abrasivo, partículas de metal, tierra, gasolina o agua, que mezclados con el aceite se convertirán fácilmente en lodo.

Por lo general, la bomba de aceite no suele fallar por si sola ya que sus principales averías se producen por incidencias ocasionadas en los elementos asociados a ésta. Por tanto, recomendamos siempre comprobar el estado de la bomba así como de sus derivados cuando se hayan realizado modificaciones o rectificaciones en el motor.

Tomado de: https://www.ro-des.com

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